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Una de las preguntas que se hacen con más frecuencia a la hora de hablar sobre piezas porcelánicas es sobre su mantenimiento, cuidado y limpieza. Y la respuesta es que es muy sencilla. Las piezas porcelánicas poseen una gran resistencia y baja absorción de agua, por lo que su limpieza y cuidado es rápida y efectiva con pocos recursos.

Los productos porcelánicos extruidos como los que elaboramos en el Grupo Greco Gres Internacional se componen de materiales naturales en una mezcla homogénea que resulta en piezas con muy baja porosidad. Esto otorga ciertas cualidades a las piezas como una baja absorción de agua, gran resistencia a la abrasión, a la limpieza con productos químicos potentes y resistencia a las manchas. Esto quiere decir, a grandes rasgos, que el material porcelánico no absorbe líquidos y por lo tanto no es tan fácil de manchar como otras superficies más porosas.

A la hora de limpiar un suelo porcelánico, simplemente un detergente suave y agua serán suficientes para obtener un buen resultado. Y no solo en interiores, sino que piezas de las marcas Frontek o Venatto también son indicados para exteriores o incluso para la construcción de piscinas, por lo que esas cualidades de resistencia y fácil limpieza son idóneas para lugares de gran tránsito de personas o expuestos a las inclemencias del tiempo.

Los productos del Grupo Greco Gres Internacional responden a la norma UNE-EN 10545-14 y son fáciles de limpiar. Agua y productos de limpieza suaves, como jabón o detergente son suficientes para afrontar la mayor parte de las manchas. No es necesario el uso de agentes más abrasivos o ácidos como ocurre con otras superficies. Pero en el caso de querer utilizar productos más potentes como la lejía, también es posible, debido a que las piezas porcelánicas del Grupo Greco Gres Internacional también son resistentes a la acción de productos químicos de este nivel.

Si el objetivo es elegir un material elegante, disponible en una gran cantidad de acabados, texturas y colores, pero que además sea funcional y fácil de limpiar, el porcelánico es la mejor elección. Además, su aspecto no se altera debido al desgaste del uso diario o la acción de la luz solar, por lo que un mínimo mantenimiento puede conservar su aspecto original durante toda la vida.